El periodista Pedro Ferriz lanzó graves acusaciones contra José Ramón López Beltrán, hijo mayor del expresidente Andrés Manuel López Obrador, a quien señaló de presuntamente tener un hijo fuera de su actual familia y negarse a cumplir con el pago de una pensión alimenticia.
De acuerdo con lo expresado por Ferriz en redes sociales, López Beltrán también habría presionado o amenazado a la madre del menor para evitar que el caso se hiciera público. El comunicador agregó otros señalamientos personales, aunque no presentó públicamente documentos judiciales, testimonios identificables ni pruebas que permitan confirmar sus afirmaciones.
La acusación fue retomada rápidamente por diversas páginas y usuarios, pero hasta el momento la información difundida proviene esencialmente de las declaraciones de Ferriz. Una búsqueda en fuentes abiertas no permitió localizar una demanda de pensión, una resolución judicial o una investigación periodística independiente que respalde la versión.
Tampoco se ha localizado una respuesta pública de José Ramón López Beltrán sobre este señalamiento específico. En controversias anteriores, el hijo del exmandatario ha rechazado las acusaciones de Ferriz y ha sostenido que los insultos o la repetición de versiones no constituyen pruebas. Ambos han protagonizado varios enfrentamientos públicos en redes sociales durante los últimos años.
El señalamiento es particularmente delicado porque involucra la identidad y los derechos de un menor de edad, así como presuntas amenazas y un posible incumplimiento de obligaciones alimentarias. Por ello, mientras no se presenten documentos, testimonios verificables o una denuncia formal, las afirmaciones deben tratarse como acusaciones no comprobadas y no como hechos confirmados.
La gravedad de lo denunciado obliga a Pedro Ferriz a presentar las pruebas que asegura tener y a José Ramón López Beltrán a aclarar públicamente la versión. Si existe una víctima, el caso debe llegar ante las autoridades; si no hay sustento, también debe evitarse que una acusación de esta naturaleza se convierta en una condena fabricada desde las redes sociales.

