8 de junio de 2026

José Luis García Parra, coordinador de Gabinete del gobierno de Puebla, salió este lunes a llamar «usurero» a Ricardo Salinas Pliego y a culpar a las motos Italika del 55% de la delincuencia en el estado. Un ataque feroz, bien articulado… y perfectamente oportuno para quien tiene su propio historial que esconder.

Porque García Parra no es precisamente el funcionario austero que predica la Cuarta Transformación. En 2023, cuando era asesor del entonces senador Alejandro Armenta, fue exhibido por comprarse un Audi R8 valuado en más de 3.1 millones de pesos — equivalente a cuatro años completos de su sueldo como servidor público. El escándalo lo obligó a renunciar a su cargo.

Claro que eso no frenó su carrera. Volvió como candidato plurinominal, luego pidió licencia y hoy manda en el gabinete poblano. El diputado panista Rafael Micalco Méndez lo describió con precisión: García Parra «unas veces hace de vocero, candidato, golpeador mediático y coordinador de gabinete», y exigió formalmente que compareciera ante el Congreso del estado.

Su estilo de vida tampoco encaja con el discurso de austeridad que tanto les gusta difundir. El funcionario fue captado viajando en avión privado a Huatulco junto a la cantante Belinda — mientras su jefe, el gobernador Armenta, ordenaba a sus alcaldes trabajar de cerca con los ciudadanos.

Y por si fuera poco, mientras la Feria de Puebla 2026 registraba estampidas y caos total por falta de vigilancia, García Parra era captado disfrutando del palenque en primera fila.

El ataque: más político que técnico

Sus declaraciones contra Salinas Pliego llegan en un momento muy conveniente: el empresario acababa de criticar en redes el proyecto Olinia, el auto eléctrico impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum. El gobierno necesitaba contraatacar, y García Parra cumplió su función de golpeador mediático a la perfección.

El dato del 55% de delitos con motos Italika suena contundente, pero omite lo obvio: Italika representa aproximadamente el 70% de todas las motocicletas que circulan en México, con cerca de 6 millones de unidades en circulación. Si la gran mayoría de las motos en el país son Italika, es lógico que también aparezcan en la mayoría de los delitos cometidos en moto. Culpar al fabricante por eso es como culpar a Bimbo de los robos donde el ladrón desayunó pan.

Lo que García Parra tampoco menciona es que el mismo gobierno del que forma parte lleva años intentando cobrarle impuestos a Salinas Pliego — y que el gobierno de Puebla rechazó convenios y contratos con TV Azteca por más de 2,350 millones de pesos. O sea: cuando Salinas no paga publicidad oficial, se convierte en enemigo del pueblo.

El «golpeador mediático» hizo su trabajo. La pregunta es si alguien le preguntará algún día con qué dinero pagó ese Audi.

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